Eres autónomo. Tienes clientes, ofreces un servicio, y todo funciona gracias al boca a boca. Pero hay un techo: cuando tus clientes actuales no necesitan más o no te recomiendan más, el crecimiento se para.

Una web bien hecha rompe ese techo. Te hace visible para gente que nunca te ha conocido y que está buscando exactamente lo que ofreces. Te explico qué necesitas y qué no.

Lo que sí necesita la web de un autónomo

Lo que no necesitas (y que complica las cosas)

La mayoría de autónomos necesita una landing page bien hecha o una web de 3 páginas como máximo: inicio, servicios y contacto. Simple, rápida y que aparezca en Google.

¿Qué tipo de autónomos se benefician más de tener web?

Prácticamente todos, pero especialmente quienes ofrecen servicios locales con ticket medio-alto: fontaneros, electricistas, carpinteros, pintores, fisioterapeutas, psicólogos, abogados, gestores, fotógrafos, entrenadores personales, peluqueros, esteticistas...

En estos casos, un solo cliente nuevo puede amortizar la web en una sola vez. Si tu servicio vale 300€ y la web te trae 2 clientes nuevos al mes, la amortizas en días.

¿Necesito un dominio propio o me vale con redes sociales?

Instagram y Facebook son buenos complementos, pero tienen un problema: no te pertenecen. Si la plataforma cambia sus algoritmos, tu visibilidad desaparece de un día para otro. Una web con dominio propio es tuya, siempre accesible, y le da un nivel de profesionalidad que las redes no pueden igualar.

Además, Google posiciona webs, no perfiles de Instagram.

Consejo: si empiezas desde cero con presupuesto ajustado, una landing page de 149€ con tu servicio principal, zona de trabajo, fotos reales y contacto directo es todo lo que necesitas para empezar a recibir clientes por internet.

¿Eres autónomo y quieres más clientes por internet?

Te digo exactamente qué necesitas en tu caso. Sin compromiso.

Escribir por WhatsApp →

Escrito por Jesus Escobar · Diseñador web en Écija, Sevilla · Ver más artículos